Evangelismo
¡El evangelismo no es un programa, sino una pasión! No depende de un método, sino de la condición del corazón del evangelista.
Incluye a hermanos y hermanas, jóvenes y ancianos, "oficiales" y "no oficiales", a cristianos "comunes" y personas especialmente dotadas.
Es para TODOS llevar a cabo la obra de evangelismo desde la perspectiva del mandato de Jesús de ser testigo. Entonces, cuando usted lee o escucha la palabra, "evangelista", entiéndase que se está haciendo referencia a todos los verdaderos seguidores de Jesucristo.
El evangelismo verdadero y eficaz reconoce la soberanía de Dios. Primeramente, la reconoce en cuanto a la obediencia. Es decir, el evangelismo es un mandato de Dios a su pueblo. Entonces, como fieles servidores a nuestro Señor, estamos obligados a obedecerlo. No es opcional.
Segundo, reconocemos que nosotros no jugamos el papel de Dios en el evangelismo. Él es el único que puede salvar. Nosotros no podemos convertir a nadie. Sencillamente portamos el mensaje.
El evangelismo verdadero y eficaz respeta la santidad de Dios. Como Él es santo, no soporta el pecado. No podemos pensar que el perdón de Dios es algo "barato": Costó la propia vida del Hijo de Dios! Entonces, la presentación del evangelio tiene que incluir el elemento de la ira de Dios contra el pecado Romanos 1:18
El evangelismo verdadero y eficaz se caracteriza por un amor y compasión hacia los perdidos. La motivación es como la de Jesús mismo, cuando se conmovió al ver al pueblo perdido (Mateo 15:32).
Pero también, el evangelismo auténtico toma en cuenta la profundidad de la pecaminosa naturaleza del ser humano. La conversión no es algo que podemos ofrecer ligeramente. No es algo que se hace para complacer a otro, y nadie puede convertirse "a medias". Tiene que ser de todo corazón, con un arrepentimiento verdadero, y en una dependencia completa de Dios.
El evangelismo verdadero trata de la verdad. No es una presentación de un punto de vista personal, o de una idea o enseñanza cualquiera. Es el único mensaje auténtico y verdadero, basado en la Biblia, y confirmado por el Espíritu Santo. No se le debe inyectar enseñanzas de hombres.
El evangelismo eficaz se caracteriza por una correspondencia entre el mensaje y el mensajero. Es decir, el testimonio de la persona que evangeliza habla más fuerte que sus palabras.
E-mail: diego@iglesiasobrelaroca.com